2 Comentarios

  1. Pues tienes toda la razón. La última que recuerdo yo que me tocaron los cojones fue en Gravity. Justo al empezar, que ya te estás metiendo en la atmósfera del film, entró un gilipollas gritando como si fuera un subnormal. Y yo no soy de decir nada, pero no sé qué pasó dentro de mi que me levanté de repente en ese segundo y le grité: ¿Quieres callarte payaso? Que aún no has entrado y ya estás jodiendo la película a todos!
    Lo grité con todas mis fuerzas, todos me miraban claro, pero el gilipollas no abrió la boca en toda la película.