Sobre el cine y la subida del IVA – Opinión

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Está claro que nuestras salas de cine no pasan su mejor momento. Ya no solo la industria del cine español como tal, que crea productos mediocres sin escuchar a sus consumidores, si no que las salas propiamente dichas ya no funcionan.

El rancio modo de hacer las cosas en este país ha acabado por cansar a los consumidores artos de que se les estafe cada vez más dinero, con una calidad mediocre y sin llegar a los resultados esperados en todos lo sentidos. Con este me refiere a toda la ‘cadena de montaje’ del cine español, desde la propia película, hasta las palomitas del cine.

Y es que no es justo cobrar lo mismo por ver una película que ha tenido de presupuesto 5 millones, que 200. Es un planteamiento, que mucho podrían no estar de acuerdo, dada la calidad de la cinta, ya que una de 5 millones podría ser infinitamente mejor que una de 200, pero aún así sería más justo y equilibrado. Al igual que no sería lógico, ni normal, pagar lo mismo por un ordenador de apple de gama alta que de gama baja. Pero esto es marte del propio marketing, el vender productos inferiores por un precio elevado para el consumir crea que está comprando algo maravilloso. El problema es que en el cine español, casi siempre son producto bajos presupuesto al igual que mediocres. Amen de que muchas se financian con dinero publico y estamos pagando dichas películas dos veces.

El problema con el que se están encontrando es que el consumidor español ya no es tonto y está cansado de que le estafen cada vez que va al cine a ver una película mediocre de cine español, por la cual clavan ya más de 10 euros. No se trata de piratería, ni de malos hábitos, se trata de que las empresas no miran por el dinero del consumidor, ni por los productos que ofrecen, logrando un sentimiento de decepción cada vez que uno va a una sala de cine. Y no nos engañemos, es ese sentimiento y no otro el que ha dejado agonizando al cine español. En este sentido las tiendas tipo Fnac o MediaMark han sabido adaptarse, haciendo sentir al consumidor que tiene falsos descuentos, falsas oportunidades de pagar menos y creando la ilusión de que realmente el dinero del consumidor es importante. Esto no ocurre en el cine, donde te sablan por absolutamente todo y muchas veces el doble o el triple de lo que vale en el supermercado que está justo antes de entrar a las salas.

Nos cobran más de 6 euros porun mísero baso de cocacola y unas palomitas que no te duran ni los primeros 10 minutos de la película,con lo que el sentimiento de sentirse estafado crece como la espuma. Más cuando encima de todo, te suben el iva y ver una película en 2d te sale ahora igual que hace un mes una 3D, casi tres euros de subida.

¿Y que es lo que han conseguido? Pues que en una sala de de más de 400 personas no se llegara ni a las 40 en una sesión de hora ‘punta’ como podría ser la de las 22.00 de un viernes en el centro de Madrid. ¿Y esto es culpa de la piratería? Evidentemente no. Es un cumulo de meteduras de pata una detrás de otra, de avaricia y de jugar con malas cartas en una industria que no a innovado en nada en el tema de precios desde que comenzó, todo lo contrario, con los años se han ido suprimiendo los días del espectador o de la pareja y subido de forma bestial las entradas. Tengo un mi mente grabada la vez que fui a ver Aladdin al cine y la entrada me costo una míseras 350 pesetas, unos dos euros y poco aproximadamente… cuando ahora veo las entradas a más de 10 es para echarse a llorar. Vale que la tecnología y los adelantos hay que pagarlos, pero que en 20 años el cine haya subido más de un 400%, a mi parecer, es demasiado.

Y esta subida es culpa de esa avaricia, porque si hace unos años cuando la afluencia de las salas de cine bajaba, si en vez de subir los precios, los hubiera bajado o se hubieran inventado fórmulas para atraer a las personas a los cines, este problema no existirá. Lo que pasa que ese afán les ha podido a toda la industria y han preferido subir los precios de un modo estratosférico para recaudar más y más, entrando en una espiral de autodestrucción, por la que ahora lloran desconsolados por las esquinas.

Está claro que el modelo de negocio de las cines españoles no funciona desde hace mucho tiempo y que aunque nos encante ir al cine, cada vez nos ponen más y más trabas. Necesitamos un nuevo modelo de negocio, ya que es impensable que ir a cine a ver una película este más cara que comprarla en BluRay para verla en casa. O que se se inflen los precios de manera desorbitada en la tienda de los mismos, para que al final en vez de una pagues tres o cuatro entradas. Necesitamos un Steam aplicado a los cines: ofertas, bebidas gratis o infinitamente más baratas, días especiales, descuentos o vales por x películas durante tiempo limitado. Necesitamos que el cine español se reinvente y deje de lado el afán recaudatorio, porque si no lo hace, estamos ante el comienzo del fin de esta industria en nuestro país. De hecho me atrevería a decir, que ni siquiera la crisis tiene nada que ver en todo esto. La crisis actual solo es la gota que colma el vaso, el cine español lleva desangrandose muchísimos años.

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