Piezas

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Tenemos una extraña forma de comportarnos ante los sentimientos: Nos sorprendemos algunas veces a nosotros mismos, ya sea positiva o negativamente, por culpa de lo que se nos pasa por nuestra cabeza. Y es que todas esas ideas y sentimientos son piezas que forman un puzzle, nuestro puzzle. Cuando esas piezas encajan unas con otras, nosotros encontramos la respuesta a nuestras dudas, y el puzzle se completa. Es toda una satisfacción encontrar la forma de encajar dos piezas que al principio parecían inservibles.

Así son los sentimientos, algunos crees haberlos olvidado pero vuelven… otros duran unas horas y se van, y otros ronda tu cabeza durante meses. Son complejos, pero cuando por un solo segundo consigues ordenarlos todos, tu mente se aclara, se queda como un mar en calma despues de una tormenta. Te das cuenta que tienes las cosas claras, que tu sabes lo que quieres aunque de cara a los demás, ese puzzle aparezca distorsionado. Como por arte de magia has encontrado tus respuestas en una conversación que nada tenia que ver con el tema que a ti te preocupaba, pero casualidad o no, estabas inmerso en ella y tomaste nota de la forma en que podrías encajar las piezas de tu puzzle, a partir del de los demás.

Te das cuenta que la soledad auto impuesta no es tan mala después de todo, y que la prefieres a volver a equivocarte, a volver a meter la pata, ha hacer sufrir y a sufrir de nuevo. A sido un fin de semana bastante movidito, ya que no encontraba la forma de encajar piezas que parecían incasables sin que alguien saliera perjudicado (o casi), pero creo que al final han conseguido entrar. Solo tenia que verlas desde otro punto de vista diferente.

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