Otra carta…

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¿Sabes?, hoy ya no me quedan fuerzas para enfrentarme a ti, para liberar esas palabras que tanto deseo expulsar de mi interior. No me has salvado la vida, no he tenido ningún tipo de historia, solo una simple amistad que es en estos momentos es cuando esta creciendo, pero curiosamente es ahora cuando se ven las cosas de una perspectiva diferente. Muchos dirían que soy un caprichoso, que ni siquiera se lo que quiero, y posiblemente tengan razón, algunas veces ni siquiera se lo que siento. Pero desde la última vez, todo quedo más claro. Posiblemente necesitaba ese tropezón para salir del agujero donde me encontraba estancado, para aprender de mi mismo y de los demás a la vez.

Ahora, después de reanudar la marcha y encontrarme de bruces con esta nueva historia, con esta diferencia que antes no existía, me siento extraño, me siento raro. La fe, el creer en que todo saldrá de la mejor forma posible, se quedo hace tiempo atrás, ahora ya, aunque en el fondo siga creyendo, me he cansado de esperar a que las cosas caigan del cielo, a que caigas en mis brazos como si algo mágico se tratara. Poco a poco vas aprendiendo lo que es real, y lo que parece real. Diferencias la verdad, de los hechos, y esos hechos de la percepción que tienes de tu mundo. Todo es diferente a como en unprincipio imaginaste.

Y que encima de todo me siento inútil, me siento desprotegido y vulnerable como un niño pequeño, como si no pudiera alcanzar ese bote de galletas que esta tan cerca de mi mano, como si intentara estirarme por todos los medios, pero se quedara a centímetros de la punta de mis dedos. Como si se esfumara cuando parece que ya lo tenias bien agarrado… En este tipo de historias no se puede dar nada por sentado, todo y nada puede ocurrir en el mismo segundo. Te puedes estar mirando a ti mismo y pensando en lo idiotas que has sido soltando esa palabra inoportuna, y al siguiente segundo pensar que a lo mejor no habría sido tan mala idea.

Lo peor de todo es que no es la primera vez que pasa, no es el primer texto que te dedico, y seguramente no será el último. Eso, o que no sea capaz de decir las cosas a la cara y tenga que utilizar un blog para desahogar sentimientos que no llegan a ningún parte. Pasara lo que siempre pasa, la oportunidad se escapara y ya será demasiado tarde, un día me enterare que todo fue por culpa de mi cobardía y que en mi mano podría haber estado la oportunidad de cambiar las cosas, pero no fui capaz. Y así es como lograre compadecerme una y otra vez, pensando en todo lo que pude hacer y no hice en su momento. No se que es mas patético…

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