Fichas que Mover…

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Siempre creemos estar seguro de como somos, de lo que queremos en cada momento. Siempre damos la sensación de tenerlo todo bajo control, que sabemos como actuar y como medir nuestras palabras. Pero claro, llega el segundo en que de nada te vale todo lo sabes, todo lo que controlas o todo lo que has aprendido. Todo explota en tu mente, todo sale volando. Las ideas, el aprendizaje, los sentimientos… todo se mezcla para que por un momento no sepas ni que quieres, ni que estas haciendo ni hacia donde vas. Todo se vuelve confuso y no puedes pensar con claridad. Tienes ganas de algunas cosas, pero a los cinco minutos te cansas.

El ser humano es así, indeciso. Refugiándose detrás de una mascara de sabiduría y seguridad correspondiente a su edad o aprendizaje. Cree que todo saldrá como una vez predijo y cuando las cosas se tuercen, hay algunos que no saben como reaccionar, como salir del paso. Esta, por supuesto, es una de mis reflexiones no condicionadas por mi estado de animo. De esas que tengo muchas.

Y es que cuando empiezas a pensar, todo da vueltas, no sabes que coño estas haciendo en el lugar o en la situación tan ridícula en la que te encuentras, cual es el juego que se supones estas jugando. Como si abrieras los ojos y lo primero que pensaras es …’¿que coño hago aquí?’. Pues eso mismo, y estoy empezando a cansarme de que las cosas se tuerzan, de que me tomen por tonto o ingenuo, o lo que es peor, por ‘una persona que me cae demasiado bien como para hacerle daño’. Estoy arto de gente que excusa de sus actos por la demagogia de proteger de ellos a los demás. Cada uno es responsable de sus actos, por supuesto y por ello cuando se embarca en algo tiene que ver cada punto de vista, cada situación y cada posibilidad. Una vez que todas las condiciones sean aceptadas, por que tiene que venir alguien a decirte lo que hacer, como hacerlo o a intentar protegerte de algo que se supo sucedera… es una puta paradoja.

 

Hoy no quiero dar una lección de nada, ni intentar ser el más entendido en todo, solo me gustaría que las cosas surgieran, que salieran bien de una puta vez, que la gente fuera por la vida con las ideas claras, sabiendo que es lo que quiere en cada momento, no intentado esconderse entre un mar de dudas y por tanto dejando ver cosas que no son. Es como mirarse al espejo y solo ver una forma difusa, algo que no esta nada claro, algo que no termina de saber lo que quiere. Todavia sigo esperando a aquella persona que sepa mover sus fichas en condicones, y con la que se pueda mantener una ardua batalla en este tablero de ajedrez.

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